En el viaje
Roaming en la Unión Europea: qué incluye de verdad y qué no
Dentro de la Unión tus gigas viajan contigo, con matices que conviene conocer: uso razonable, países que parecen dentro y no lo están y la letra pequeña.
Dentro de la Unión Europea el roaming funciona como si estuvieras en casa: llamas, mandas mensajes y navegas con tu tarifa española y sin recargo. Es una de las cosas más útiles que ha hecho la Unión por quien viaja, y también una de las peor entendidas, porque tiene matices que solo aparecen cuando molestan.
Qué países entran
Los veintisiete de la Unión Europea más los tres del Espacio Económico Europeo: Islandia, Liechtenstein y Noruega. En todos ellos tu tarifa viaja contigo.
Y estos, que están en Europa y NO entran por reglamento: Suiza, Andorra, Mónaco, San Marino, Reino Unido después del Brexit, Turquía, Serbia, Albania, Bosnia, Macedonia del Norte y Montenegro. Que tu operador los incluya o no es decisión suya, y varía.
El caso que más confunde, con sus trampas de frontera, está en el roaming en Suiza.
El uso razonable, que es el matiz que más aparece
El roaming incluido está pensado para viajar, no para vivir permanentemente en otro país con una línea española. Por eso los operadores pueden aplicar una política de uso razonable con dos consecuencias prácticas.
- Si tu tarifa es de datos ilimitados o muy grande, el operador puede fijar un volumen máximo de datos en itinerancia, que tiene que estar publicado en tus condiciones.
- Si pasas más tiempo conectado fuera que en España durante varios meses seguidos, el operador puede avisarte y, si no cambia la situación, aplicar un recargo.
Para un viaje de vacaciones normal, ninguna de las dos cosas entra en juego. Para quien pasa el invierno fuera, sí.
Qué NO cubre el roaming europeo
| Situación | ¿Va con tu tarifa? |
|---|---|
| Navegar en Italia con tus gigas | Sí |
| Llamar a un número italiano estando en Italia | Sí |
| Llamar desde España a un número italiano | No, eso es una llamada internacional |
| Números especiales y de tarificación adicional | No, se cobran aparte |
| Conectarte desde un barco o un avión | No, son redes por satélite y se facturan aparte |
Las dos últimas filas son las que más sorpresas dan. La de los barcos, sobre todo: en un crucero o en un ferry el móvil se engancha a la red de a bordo, que no es la de ningún país y no entra en el roaming europeo.
La calidad también viaja
Desde la última revisión del reglamento, tu operador tiene que darte en itinerancia la misma calidad de red que tendrías en casa siempre que la red del país visitado lo permita. Dicho de otra forma: si allí hay 5G y tu tarifa lo lleva, te toca 5G, no un 3G escondido.
Entonces, ¿hace falta una eSIM dentro de la Unión?
Normalmente no, y conviene decirlo con todas las letras aunque vendamos eSIM: dentro de la Unión el roaming incluido es difícil de mejorar.
Los casos en los que sí tiene sentido son concretos: tarifas antiguas con muy pocos gigas, prepagos con condiciones malas en itinerancia, estancias largas donde entra el uso razonable, o un viaje que combina países de dentro y de fuera.
Preguntas frecuentes
¿Qué países entran en el roaming europeo?
Los veintisiete de la Unión Europea más Islandia, Liechtenstein y Noruega. Suiza, Andorra, Reino Unido y los Balcanes occidentales no entran por reglamento, aunque algunos operadores los incluyan por su cuenta.
¿El roaming en la UE es realmente gratis?
Se usa con tu tarifa de casa y sin recargo. Lo que existe es una política de uso razonable, que puede limitar el volumen de datos en tarifas muy grandes y actuar si vives fuera de España la mayor parte del tiempo.
¿Puedo usar mis gigas en un crucero?
No con el roaming europeo. Las redes de barcos y aviones van por satélite, no pertenecen a ningún país y se facturan aparte, normalmente caro.
¿Tendré 5G viajando por Europa?
Si la red del país lo ofrece y tu tarifa lo incluye, sí. El reglamento obliga a dar en itinerancia la misma calidad que tendrías en casa cuando es técnicamente posible.
¿Necesito una eSIM para viajar por Europa?
Normalmente no: el roaming incluido es difícil de mejorar. Tiene sentido en tarifas antiguas con pocos gigas, en estancias largas o en viajes que combinan países de dentro y de fuera de la Unión.